lunes, 2 de julio de 2007

APUNTES SOBRE OTRA REALIDAD

“Fue la mejor y la peor de las épocas, el siglo de la locura y de la razón, de la fe y de la incredulidad; fue un periodo de luz y de tinieblas, de esperanza y desesperación, en el cual se percibía el horizonte más espléndido y la noche más oscura”.
Charles Dickens

Estoy seguro de que para muchos vivimos en una eterna dualidad; el hombre no es uno, sino dos, y ello nos conlleva a un eterno ser y no ser, estar y no estar. Dentro de esta situación sabemos que nuestra época es a la vez la mejor y la peor, y aún pensando en que “cualquiera tiempo pasado fue mejor” –como el poeta dijo- no podríamos dejar de tener ( pensar, estar o ser) aspectos propios y exclusivos de la época en la que nos ha tocado vivir.

Esta eterna dualidad siempre queda perfectamente reflejada en el mundo del cómic ( ¿dónde si no?), dibujando un angelito y un diablillo a cada hombro del personaje, en una eterna discusión entre las contradicciones constantes del eterno enfrentamiento entre los dos bandos; nuestras dos oposiciones, el protagonista y el antagonista que viven dentro de nosotros cambiando constantemente sus papeles.

Sin duda alguna, donde también se encuentra narrada con maestría, por Robert Louis Stevenson (Maestro entre maestros), esta dualidad es en “El extraño caso del Doctor Jeckill y Mr Hyde”, donde la dualidad es el Bien y el mal, y donde el buen doctor trata de separar ambas partes, como si se tratara de una mezcla heterogénea que pudiera dividirse. Pero no es mi intención hablar de Stevenson, ni del Bien ni del Mal, ni tan siquiera de la dualidad, sino más bien, mi intención no es otra que comentar sobre el pensamiento que tenemos sobre nuestro tiempo; sobre el tiempo que nos ha correspondido.

Por ello, vuelvo a la cita de Dickens, al inicio de su novela “Historia de dos ciudades”, y la hago actual y la utilizo para hablar de nuestra época, de nuestros días. Les invito a una reflexión sobre esa frase, y a que miren hacia nuestros días, y que se sitúen incluso más allá, entre el horizonte más espléndido y la noche más oscura. Incluso, recuerden la letra de los Cero (091) ...

“Este es nuestro tiempo
Un pasado indefinido
presiento un futuro...
imperfecto”.

1 comentario:

Mildreas fala dijo...

En esa dualidad común a todos, el bien y el mal está presente, pero también está claro que en algunos vence uno y en otros, otro. Magnífica la versión de Alberto Breccia de la obra de Stevenson: "El hombre y la bestia", en el libro "Sueños pesados". Allí se lee: "Idiota, yo he logrado separar y corporizar la maldad, la ruindad, que todos llevamos escondida bajo una apariencia de bondad, bajo una careta hipócrita. ¡Soy dios!